Me desperté de un sobresalto oyendo detras de mi espalda recitados todos tus sonetos barrocos, como si realmente estuvieses en mi cama. Encontré la rosa que me regalaste, que pensaste que acabaría por pudrirse. Sigo peleando con tu mal humor e intentando adivinar que estas pensando todos los días. A veces sueño contigo , como si no hubiera pasado el tiempo por nosotros.
Esperar la casualidad de mi vida supongo que no era la mejor opción a seguir pero , llegados al materialismo extremo, a la realidad sin el morbo de lo oculto, a la más pura sinceridad que duele; Llegados al punto más alto de nuestro orgullo , podría ser mas necesario retrasar cuanto mas el encuentro para que te duela menos, para que gaste menos lágrimas. Volver a recordarte con discografías completas del rock madrileño de hace un par de años, atender al concepto de universalidad y amanecer con un cigarro al lado del colchón , echando de menos los abrazos y los besos que regalaba cuando no podía aguantar con tanta euforia.
Puedo aprender a mirar menos fijamente, a querer con menos frecuencia encontrarme con mi pasado. Supongo que no nos queda más que un cuarto de copa, así que , acabemos rápido que me molesta oírte tanto tiempo.
-Como un ser tan celestial que me hace ver que existe algo mas por qué vivir, por encontrar.
Abrí la ventana y la luz del sol entraba desde otro lado respecto de la cama. Al salir a pasear, pisaba sobre mis huellas que agujereaban el suelo de mi vida retomando todos los pasos que di hacía delante. Todas las veces que retrocedí para esperar a que gritases mi nombre, a que girases la cara para pedirme un beso o decirme adiós con la mirada. Entonces cogí aire y alcé la cabeza hasta los más de 30 metros que levantaba sobre el suelo la vida que despertaba hace un tiempo no tan largo. Me asomé por la cristalera por la que aún había una silla conocida. Un revistero lleno y unos mostradores demasiado familiares, quizá si me hubiese decidido a entrar seguiría oliendo a tabaco y a folios. Aun me acuerdo cuando pasabais por debajo y estirabais el corto brazo cuando no levantábamos las tres más de metro y medio del suelo. Ahora no paro de llorar y no puedo continuar escribiendo. Me abordan las ideas sobre los malos y buenos momentos. Mis emociones salvajes cruzando aquella calle que creyó que siempre, siempre voy a cumplir mis promesas.
Cuando me quise dar cuenta , mis horas de gloria acababan dejando atrás todo lo que me espera entre los brazos.
He deseado tantas veces que vuelvas que muchas veces no soy capaz de distinguir cuando es un sueño y cuando estoy en la vida real; He revivido tantas veces mis momentos que me cuesta encontrarme a mi misma una vez que empiezo a pensarte.
En todas las ocasiones que pensé que estaba estirando demasiado los momentos creo que no me equivocaba en un noventa y nueve por cierto de las veces pero aun así , continué reviviendo mis recuerdos en vez de darles un nuevo uso. Ahora solo pienso que podría haber hecho las cosas de una manera tan diferente...
En Nueva York empiezo a somatizar sentimientos que tan siquiera había tenido antes. Todos los agobios diarios, los besos que se quedan en esbozo de sonrisa y las uñas rasgando una servilleta de cafetería. Todas las veces que el aire no seguía la conexión faringe-bronquios solamente para hacerme ver que no estaba del todo bien , que me olía a agua salada por todas partes;
Llevaba tanto tiempo buscandote. El pasado no se puede cambiar, el presente , solamente nos ayuda a controlar relativamente nuestro futuro.
Recuerda una vez mas las veces que te dije que nunca jamás fallaría a mis promesas; Entonces es injusto que pienses que mentí en cuanto a ti.
Fuiste tu quien realmente supo desde un principio todos mis delirios; tanto en frío como en caliente descubriste que hay mil maneras de encontrarme. La primera vez que supe de ti , nunca pensé que esto iba a durar tanto y la tristeza más aguda iba a esconder un "te quiero". Ojalá recuerdes que el engaño no era una de mis formas de expresión y entonces puedas comprender que nunca quise que te marcharas como todo ocurrió. Desde entonces, no he vuelto a la roca; No he vuelto al faro; No he pisado ciertos lugares de la ciudad para no hurgar en mi propia herida.
Y si volviesemos a vernos en el faro , ojalá que pueda gritar de alegría por las veces que pensé que volveríamos, por las veces que soñé que me volverías a coger con las mismas ganas con las que antes me agarrabas apunto de desgarrar todas mis costuras.
Nunca puedo aguantarme el corazón. Me encantaría saber tocar el piano; me encantaría poder dejar de escuchar tu voz susurrándome al oído " ¡vamonos!¡Venga, que se que quieres!" . Y hacía tanto frío que no me llagaba la sangre al cerebro para por lo menos pensar que después de esto nos siguen más caminos; para elegir el vino o una noche de películas y manta. Para que por lo menos, vuelva el agua, la playa. Para que todo lo que un día hemos dejado atrás ayude a curar lo que está por llegar, ayude a frenar mis latidos y a un ladito de la cama dejar posado el sufrimiento que nos llenaba cuando llegaba el frío , cuando cambiaba de pensar. Cuando me daba por pensar, mejor dicho.
Ojalá algun día, recuerdes nuestro mejor beso como el único. Ya verás cómo lo haces, cómo me olvidas.
En cuestión de cuarenta minutos hemos dejado de querernos.
Ahora ya me he apagado y vivo sola. Empiezo con el circo y mis cicatrices intentan cerrar sin conseguir ninguno de sus propósitos. Huele a mar, a lágrima y a estación. Huele a recuerdo continuo y a años que pasan y pesan. Me pesan los deberes y todas las cosas que me han quedado pendientes de decir más de una vez, los besos que no te di aunque moría de ganas y las caricias, sobre todo.
Estoy colgada, acabada y ya no me aguanto; cómo para hacerlo , con todo el daño.
Ahora mismo , en Nueva York, no tengo ni idea de que tiempo hace, tan siquiera me asomo a la ventana ni quiero saber donde esta la mentira para la próxima, ya no vivo paseando ni crezco con corazones. Ya no hay más que tristes colosos de hormigón que lucen lo mismo que mi mirada en este momento, que parezco tener los ojos secos. No se oye el mar y estoy esperando la casualidad de mi vida desde hace tanto tiempo que ya no sé si ha sucedido y no me he querido dar cuenta. En el fonde no he crecido nada, sigo estancada en mis asuntos y en mi vida , sin fusión de almas ni manos entrelazadas. No me quedo callada ante nada y espero que por lo menos agradezcas que te siga escribiendo , aunque haya sido uno de mis fines, cuando ya estoy vacia. Cuando busques corazón y no quieras dormir para esperarme entre tus brazos, cuando veas que ya no estás porque hacia tanto que no estabas que se me olvidaron todos los detalles volátiles, que se respiraban sin echarles un vistazo.
Me desentiendo de toda consecuencia que pueda tener que me entiendas , pero no busques más explicacion que estás lineas y si quieres preguntar, respira antes de coger el teléfono para que no lo pueda oir. Espero que te divierta mi salida para oler los huesos y los besos que dejamos tirados en aquella roca en la playa;
Espero que te acuerdes de mi toda tu vida, que no dudaré en hacer lo mismo en los años que me queden
Despertaba entre fantasmas y pinturas abstractas. Una mano agarraba mi cintura y la otra cubría su cara.
Vaya un día, podíamos dormir eternamente .
Entonces desayunábamos tostadas , zumo y café con leche. Yo ahora tomo té, ¿que piensas? Estamos rodando , haciendo círculos sobre el centro de gravedad que nos mantiene unidos; No nos hemos querido abandonar por la consideración del espacio respecto al tiempo de nuestras mentes, quizá debía haberlo pensado antes y haber abandonado cuando debía todos los buenos momentos, y los malos; Teníamos que haber borrado los besos , tu numero de teléfono de mi cabeza y todos los momentos de poca ropa y muchas ganas del siempre.
Podíamos romper respuestas con miradas y ya no hace falta más que caricias para vernos. Podría mudarme contigo y empezar a vivir juntos; Seguro que estarías encantado , y volveríamos a cuidar de las gardenias y a desayunar junto( tostadas, zumo y café con leche ). No es que te eche de menos , esque me faltan dos veranos, un abrazo y una botella de tequila.