lunes, 30 de abril de 2012

Y joder, cómo es la vida ¿no?

Creo que lo que más echas siempre en falta es lo que no tienes. Digamos que a base de palos se va aprendiendo a perder facultades y dejar de lado la brevedad.
Cambiábamos continuamente de parecer, creyendo que esto nos llevaría a algún lado aunque nuevamente nos equivocábamos. Espero que tu también me eches de menos;
No duele más que otras veces, sino que pierdes ilusión cada vez que caes y piensas: joder, este mundo no es el mío; Asique debí atender a más razones y escuchar más cada vez que me decían que me equivocaba aunque no quisiese reconocer que nuestros destinos similares nunca cruzarían palabra más que para decirse adiós a la opción de acercase, y es una pena puesto que tantas veces juré que tenía tanto que ofrecer que nunca jamás descubriste que tenía razón, no esperaste a dar pie a la vida que podíamos crear juntos y mejor que tenernos no existiría nada pero, somos demasiado humanos y orgullosos para escucharnos los latidos cada vez que nos miramos.
El tiempo pasa demasiado rápido, y no nos espera en esta estación de susurros, cálidos, que ni siquiera decían
"Somos amigos" , sino que en mi complicada cabeza esperaban un sí a pesar de mi convencimiento de que no nos debíamos cruzar.
Esto va, por las veces que juré que conseguiría espacio dentro de ti , por las veces que prometí al futuro que me esperase un minuto más para no cometer más errores y volvíamos a caer en equivocaciones constantes.
No dueles, sino que creces como las raíces de los árboles al regarlos. No mientes sino que engañas a todos los  motivos que te esperan.
No es un mensaje de esperanza el que dedico al viento sino de desilusión vital ante la puta sociedad que crea falsos entendimientos, que nos engaña por pensarnos.



Para nosotros, más que nunca y cuando menos unidos estamos,
 recordar que una vez existimos juntos.

domingo, 1 de abril de 2012

Mil maneras de explicarte...

Contar la historia de cómo lo voy a conseguir no tendria precio, asique Nueva York nuevamente decide que ya no hay más buenos días.
Atrayendo a las tormentas no conseguíamos más que acercar las trayectorias que nos mantentian aún alejados, elevados del suelo y yo esperando a que tú me arranques la piel a tiras con besos , y en el fondo no me gustan estas estupideces pero siempre dices que hago lo que quiero , que soy totalmente libre y que nunca podrías intentar que dependiese de algún paso que pisa por delante de mis huellas, aun así no huyo cuando pides que me quede aunque no me tenga en pie y la noche no nos cuide.
Y ahora mismo alguna nueva habrá abrazado mi torso favorito y recordarás cuando yo lo hacía y las veces que me quedan por repetirlo.Como cuando me decías una y otra vez aquel " venga cielo, no me sueltes que nos quedan muchos ratos como este "
Mira, no quiero sonar impertinente pero, creo que hoy has ganado una nueva fan de tus mil maneras de explicar te quieros con miradas

viernes, 30 de marzo de 2012

Si no me quieres odiar, no lo hagas.

Para cuando te acuerdes de mi , o no te quieras acordar, relee estas lineas a ver si se te cuela mi olor entre tus brazos.
Porque yo quería tus mejores tardes; para quemarlas con las sabanas. Porque quería buscar entre cenizas todos los escombros, para que recordases el viento en mi pelo.
Espero que aún pienses en cuando formamos escuela y nos atendíamos a besos. 
Y sigo con el escalofrío cuando te pienso , cuando mis manos vuelven con el tacto de tu cuerpo. 
Siempre hemos llegado tarde , asique esta vez no será diferente. Realmente no vivo si no es con mi cabeza ocupada y digamos que ahora no logro solucionar. Pongamos que no hemos solucionado nada y que seguimos en el mismo punto donde lo dejamos, ahora que puedo echarte de menos, me aferro a diario a las pocas noticias que me llegan sobre donde pasan tus railes. 
Sobreponernos a la situación siempre que nos domine para evitar eclipsar al sol, para evitar arañarnos y mordernos los engaches que mantienen unidas las piezas que no soltamos; aún tenemos cuentas pendientes. 

martes, 20 de marzo de 2012

Abismos inertes

Entonces descubrir que los secretos que guardé para mi , debieron perderse con la niebla.
Recordar los buenos momentos. Echar la vista atrás, mirar como eras antes y como eres ahora; paseos por las grandes avenidas que evocan latidos que rebotaban en mi cerebro, y por fin despertarme de la pesadilla que suponía no tenerlo en mi presente y esque a veces nos perdimos, nos ocultamos y después quisimos que otro golpe de suerte sacudiese nuestra vida.
En la mia ya no hay más que relaciones entre símbolos , que en el fondo no me consuela. Supe que algún día debería recobrar mis sentidos pero he compuesto tantas canciones, tantos sonetos que ahora ya no encuentro el como no añorar;

miércoles, 7 de marzo de 2012

Goodnight

Y me paro a pensar descubriendo que, nunca pensé que mi felicidad en ciertos momentos del día pudiese llegar a depender de él. Con esto , me refiero a que afortunadamente , el no saber nada acerca de  nuestro devenir nos hace más inseguros. Nunca deduje que acabaría conociéndote, ni que jamás haría una entrada para ti, pero realmente te has convertido en importante en mi vida. Y me encantaría, dentro de unos años cuando te hayas olvidado de mi , encontrarte por aquí , por el banco y recordar viejas historias que hayamos empezado a guardar. Puesto que son tus 23 , prometo que aunque no estés aquí , escucharé algo de Cash, un poco de Oasis, leeré Héroes; Quizá vea un capítulo de Sons Of Anarchy y Pereza sobre todo; Ojalá tu día haya sido genial , que lo supongo y ojalá también , nos queden doscientas discusiones y un millón de recuerdos, ésos que tiendo a guardar como oro en paño.
Para ti , en tu día ,por tus veintitrés; porque serán mejor que todos los anteriores.
Lo dicho,que seas muy,muy feliz;


domingo, 4 de marzo de 2012

Vamos a jugar a esperar a ver quien deja antes de llamar cuando todo vaya mal.

Me desperté de un sobresalto oyendo detras de mi espalda recitados todos tus sonetos barrocos, como si realmente estuvieses en mi cama. Encontré la rosa que me regalaste, que pensaste que acabaría por pudrirse. Sigo peleando con tu mal humor e intentando adivinar que estas pensando todos los días. A veces sueño contigo , como si no hubiera pasado el tiempo por nosotros.
Esperar la casualidad de mi vida supongo que no era la mejor opción a seguir pero , llegados al materialismo extremo, a la realidad sin el morbo de lo oculto, a la más pura sinceridad que duele; Llegados al punto más alto de nuestro orgullo , podría ser mas necesario retrasar cuanto mas el encuentro para que te duela menos, para que gaste menos lágrimas. Volver a recordarte con discografías completas del rock madrileño de hace un par de años, atender al concepto de universalidad y amanecer con un cigarro al lado del colchón , echando de menos los abrazos y los besos que regalaba cuando no podía aguantar con tanta euforia.
Puedo aprender a mirar menos fijamente, a querer con menos frecuencia encontrarme con mi pasado. Supongo que no nos queda más que un cuarto de copa, así que , acabemos rápido que me molesta oírte tanto tiempo.


-Como un ser tan celestial que me hace ver que existe algo mas por qué vivir, por encontrar.

martes, 28 de febrero de 2012

Nunca nadie me supo responder al por qué de mi vacio, nunca nadie se sentió identificado

Desperté por la mañana y olía a hogar. 
Abrí la ventana y la luz del sol entraba desde otro lado respecto de la cama. Al salir a pasear, pisaba sobre mis huellas que agujereaban el suelo de mi vida retomando todos los pasos que di hacía delante. Todas las veces que retrocedí para esperar a que gritases mi nombre, a que girases la cara para pedirme un beso o decirme adiós con la mirada. Entonces cogí aire y alcé la cabeza hasta los más de 30 metros que levantaba sobre el suelo la vida que despertaba hace un tiempo no tan largo. Me asomé por la cristalera por la que aún había una silla conocida. Un revistero lleno y unos mostradores demasiado familiares, quizá si me hubiese decidido a entrar seguiría oliendo a tabaco y a folios. Aun me acuerdo cuando pasabais por debajo y estirabais el corto brazo cuando no levantábamos las tres más de metro y medio del suelo. Ahora no paro de llorar y no puedo continuar escribiendo. Me abordan las ideas sobre los malos y buenos momentos. Mis emociones salvajes cruzando aquella calle que creyó que siempre, siempre voy a cumplir mis promesas.
Cuando me quise dar cuenta , mis horas de gloria acababan dejando atrás todo lo que me espera entre los brazos.